Vivienda Digna Entre Comillas
Por: Phillipo
En los últimos años, el auge en la construcción de vivienda de interés social en serie se ha visto incrementado de manera notable, tanto que pareciera que es para que la “habiten” conejos y no humanos; y así, como conejos, han surgido en todo el país infinidad de “promotores de vivienda”. En Ciudad Juárez incluso algunos han resurgido entre las cenizas, salvando así un slogan que les respalda “30 años haciendo hogares felices”. Sin excepción cada promotor, es justo mencionarlo, se ofrece como la mejor opción y con la mejor ubicación dentro la ciudad. Por otro lado, la demanda de vivienda sigue vigente y se incrementa en nuestra ciudad día con día.
La mercadotecnia también ha tenido su rol en esta carrera por la “dignificación” de las viviendas. Ahora puedes apartar tu casa propia con enganches de cien pesos y hasta con sueldos semanales de 700 pesos, incluso existen promotores que han diseñado fraccionamientos en “alboradas” para mayor dignidad de las viviendas.
El block de concreto, utilizado en la construcción de estas casas, es el material que ciertamente abarata los costos, solo a los promotores de construcción, pero para las familias que habitan estas casas con muros de block, estos ahorros realmente no se reflejan en los gastos de energía eléctrica y gas para mantener la temperatura interior óptima para “vivirla”. Esto debido a que dicho block no se adapta a las condiciones climáticas extremosas de Ciudad Juárez durante el verano y el invierno, pero tampoco cuentan con la orientación óptima que ayudaría a reducir los gastos de las familias por el consumo de electricidad y gas. En cambio, su orientación obedece a la mayor densidad de viviendas por hectáreas o el mayor número de casas que puedan caber, entiéndase mayor densidad de vivienda por hectárea como si se tratara de una lata de sardinas, en el terreno destinado para construir tal o cual fraccionamiento.
Como podemos darnos cuenta, no se puede considerar que una casa es digna. Como arquitecto, creo que la dignidad de una casa está mucho más allá de una buena ubicación dentro de la ciudad o de un costo económico por concepto de enganche. La dignidad de una casa tiene su regocijo en el ámbito cultural, social y religioso de una población determinada. No es posible estandarizar los usos y costumbres de una población con una misma distribución espacial, ciertamente en estos tiempos en los que las prisas de la modernidad nos agobian, la casa debería de mantener esa atmósfera que la caracteriza como lo que es: Una Casa, donde después de un arduo día de trabajo los miembros de una familia se reintegran como tal, se reúnen y conviven para hacer casa, para hacer familia, y por supuesto para hacer ciudad.
La “dignidad” de una casa no oscila entre unos cuantos pesos para adquirirla ni tampoco por sus dimensiones; la dignidad de una casa se torna grande por su esencia y voluntad de vivirla.
Labels: ARQUITECTURA


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